10.4.12

Press F5 to refresh.

Lavada de cara del blog, y edición de algunas entradas mas viejas. En este año de cambios, no puedo dejar que uno de los pocos lugares donde me descargo siga siendo un lugar horrible con un template puesto por falta de ganas de buscar algo mejor. También agregué la posibilidad de que compartan en Facebook, Twitter y todas esas sarasas, las entradas de este blog, en caso les parezca conveniente.

Espero les guste.
Saludos.

PD: En cuanto a la edición, van a encontrar que el viejo texto esta tachado, y lo agregado en rojo y cursiva, asi:
Hola! soy un texto viejo! Holo, soy el señor corrección.
También quizá encuentren texto remarcado, creo que es autoexplicativo. Se trata de marcar algo, no? :B


Alone in the dark

Ruido.
Sus sentidos trataron de ponerse alerta, mas él, seguía en su sueño, atrapado.
Su garganta trato de emitir un grito, para ahuyentar a cualquier cosa que hubiera allí. Pero no soltó ningún sonido. Solo un graznido ahogado que quizá también formara parte de aquel sueño.
Desesperación.
El trataba de despertar, mas el sopor de su sueño pesado no se lo permitió. Y en ese momento su sueño envolvió la realidad y se transformo en su miedo mas evidente.
Visitas inesperadas en la puerta de su morada, tratando de entrar.
Incertidumbre, y parálisis, al ver que no había otra vía de escape, no había nada que hacer mas que esperar ahí.
Negociemos, don Inodoro, diría Mendieta.
Y trato de convencer a aquellos fantasmas de que no había nada allí que pudiera satisfacer su búsqueda.
Y lo logro.
Se disiparon, eran parte de su sueño. Aquella interacción abrió la puerta de aquella pesadilla.
Mas su naturaleza obedecía a una raíz real.
Despierto. Alerta.
Otra vez ruidos afuera.
Buscó inútilmente algo que le ayudara a darle esa falsa seguridad... "Sea lo que sea, le presentaremos batalla", pensó.
Mas su compañera de aventuras y asados había quedado olvidada en otros lugares.
La incertidumbre de que hacer lo paralizaba un poco, en parte por temor a lo desconocido, en parte porque sabia que seria difícil hacer frente a lo que fuera que estuviera allí, con las manos desnudas.
Sin embargo decidió salir, y enfrentarse con lo que fuere. Se preparó, abrió la puerta de sus aposentos, y salió recorriendo con la mirada el lugar.
Nada.
Sus ojos solo captaban la tenue luz de aquel farol cercano, y la oscuridad del otoño.
Nada ni nadie a la vista.
Mas en la cercanía inmediata, si había ruidos, y un perro que ladraba.
Decidió volcarse al pequeño asentamiento cercano a su morada, en búsqueda de esa seguridad de saber que al menos no estaría a la intemperie, ni tan expuesto.

En ese momento se dio cuenta que era imperativo conseguir otro lugar donde vivir, con urgencia.

9.4.12

Tetrimin-ator.

Una cara iluminada por el brillo de una pequeña pantalla LCD es lo único que se ve en la oscuridad del cuarto.
Sus ojos miran detenidamente como las brillantes figuras geométricas pixeladas se deslizan en un constante flujo de caída libre. En sus oídos resuena aquella canción folclórica rusa digitalizada en 8 bits, con aquella constante monotonía repetitiva de cada una de ellas, elija cual se elija, aunque tiene su favorita. Sus dedos tratan de mantener cierta coordinación y cierta rapidez a medida que el juego va aumentando su dificultad.
Aquel juego tenía cierta carga nostálgica de viejas épocas, de tardes de juego, de competencias interminables.
Le faltaba aquella magia del viejo televisor de tubo, y los controles plásticos, pero la esencia estaba ahí. Volvía a ser un niño.
En su mente trata de calcular rápidamente las posibilidades de cada pieza en cada rincón disponible, analizando que pasa antes y después de poner la pieza, que puede ir en ese pequeño vacío, y en algún momento, de como el Tetris se parece un poco también a la vida, la monotonía, la rutina, como cada pieza encaja perfectamente o no.
A veces uno trata de forzar las cosas y termina cometiendo errores.
A veces el mínimo error de calculo nos puede complicar la vida.
A veces una pieza bien acomodada resuelve muchas otras cosas, libera caminos, da nuevas oportunidades.
A veces nos toca una bien recompensada barra roja salvadora, a veces una estúpida Z verde que nos complica las cosas.
A veces tenemos tantos pequeños errores que hacen un gran error, y tenemos el agua al cuello y los problemas no paran de caer. Y uno trata desesperadamente de arreglar las cosas, de lidiar con todo. Uno pierde la concentración, trata de pensar que hacer mientras trata de hilvanar un pensamiento concreto.

Fuck.

Game over.

Al menos es un high-score. :)